Notebooks corporativos
Portátiles para puestos que se mueven entre oficina, terreno y casa. La recomendación se ajusta al software que tiene que correr y a cuántas horas al día se usa fuera del enchufe.
Venta de computadores para empresas en La Pintana: notebooks corporativos, equipos de escritorio, monitores y periféricos, con habilitación de puestos de trabajo y cotización por escrito para orden de compra.
Seis líneas que cubren desde el equipo suelto hasta el puesto de trabajo completo, cotizadas en un solo documento.
Portátiles para puestos que se mueven entre oficina, terreno y casa. La recomendación se ajusta al software que tiene que correr y a cuántas horas al día se usa fuera del enchufe.
El equipo de mesa sigue siendo la mejor relación entre lo que cuesta y lo que rinde en un puesto que no se traslada. Y cuando algo falla, la pieza se cambia sin mandar el equipo completo a servicio.
Pantallas y accesorios para completar puestos ya armados. Se cotizan por cantidad, con el detalle de conectores para que no aparezca la sorpresa del cable que faltaba el día de la instalación.
Reemplazo por tramos, que reparte el gasto y deja documentado qué equipo quedó en cada puesto para la renovación siguiente.
Un puesto habilitado no es un equipo encendido: es la sesión creada, el software instalado, la impresora agregada y los accesos funcionando cuando la persona se sienta.
Equipamiento de red, servidores y sistemas de respaldo. Se revisa junto con los puestos, porque el cuello de botella suele estar acá y no en el equipo del usuario.
Canal de contacto abierto tras la entrega para ajustes de configuración y consultas del equipo de trabajo.
La ampliación es la vía más barata de recuperar rendimiento en equipos que no están al final de su ciclo.
Paso de la información del equipo viejo al nuevo con revisión de que quedó completa antes de retirar el anterior.
Comprar computadores para una empresa no se parece a comprar uno para la casa. Lo que decide no es el modelo de moda, sino que los equipos sean iguales entre sí, que se puedan reponer dentro de un par de años y que la compra quede documentada para contabilidad. Es el criterio con el que trabajamos las cotizaciones en La Pintana.
Antes de recomendar un equipo preguntamos qué software tiene que correr y cuántas horas al día se usa. Con esas dos respuestas la conversación deja de ser sobre modelos y pasa a ser sobre el trabajo concreto que hace la gente de su empresa en La Pintana.
Atendemos empresas, instituciones y equipos de trabajo de La Pintana que necesitan equipar puestos nuevos, renovar los que quedaron cortos o sumar equipos a medida que crece la dotación. Cada caso parte por entender el puesto, no por elegir un modelo de catálogo.
Antes de cotizar preguntamos para qué se va a usar cada equipo. Es lo que evita pagar de más por lo que no se ocupa y quedarse corto justo en lo que sí.
La configuración sale del trabajo que va a hacer el equipo, no de una lista de moda.
Pantalla, periféricos, red y configuración cotizados juntos.
Mismo modelo para puestos equivalentes: simplifica el soporte y la reposición.
Para que el parque no llegue al final de su vida útil todo el mismo año.
Si todavía no está definido, lo revisamos puesto por puesto antes de cotizar.
Pedir cotizaciónNo hay una opción mejor en abstracto: depende de si el puesto se mueve y de qué tiene que correr.
Conviene cuando el puesto necesita moverse, aunque sea sólo entre la oficina y la sala de reuniones.
Cuando el puesto tiene lugar propio, el equipo de mesa admite más pantalla, más puertos y más ampliaciones.
Cuántos puestos, para qué se usan y qué software tiene que correr. Por WhatsApp, con la información que tenga a mano.
Los equipos llegan configurados y se coordina la instalación en su oficina de La Pintana.
Los puestos parecidos se juntan en un mismo perfil, para que la propuesta no sea una lista de equipos sueltos.
Queda constancia de qué equipo tiene cada puesto y con qué configuración, que es lo que sirve para la renovación siguiente.
Nos escribe, revisamos el requerimiento y le enviamos la cotización con el detalle por equipo.
Lo que más se nota en el uso diario es la memoria RAM y el disco de estado sólido, por encima del modelo de procesador. Después viene la pantalla: en trabajo de planillas y documentos, el tamaño y la resolución cambian el día a día más de lo que se supone.
Los equipos nuevos vienen con la garantía del fabricante que corresponda a cada modelo. El detalle de cada uno queda indicado en la cotización, junto con la especificación técnica.
Sí, es el formato habitual: cotización con detalle, orden de compra si corresponde y factura electrónica a nombre de la empresa.
Depende del trabajo. Si la persona pasa el día cambiando de una ventana a otra, sí. Si usa un solo sistema a pantalla completa, el presupuesto rinde más en memoria o en un monitor único más grande.
La respuesta no es la misma para toda la empresa: se decide puesto por puesto. Un portátil con base y monitor funciona igual que un equipo fijo, pero cuesta más por el mismo rendimiento; el de mesa no se traslada.
No hay un mínimo. Un solo reemplazo se cotiza igual que un requerimiento de varios puestos, sólo que el documento es más corto.
La Pintana y alrededores, Región Metropolitana.
Días hábiles, en horario comercial.
Trabajamos con empresas e instituciones de La Pintana y su zona de influencia. Para requerimientos en varias comunas, la propuesta se arma junta.
Abrir o trasladar una oficina en La Pintana pone en marcha una lista larga, y el equipamiento informático suele entrar tarde. El problema es que varias decisiones de esa lista —dónde va el punto de red, cuántos enchufes, qué profundidad tiene el escritorio— condicionan qué equipo se puede poner después.
La cuenta no es cuánta gente trabaja sino cuántos puestos hay que dejar operativos, incluyendo los rotativos, la recepción, la sala de reuniones y el puesto de respaldo que siempre termina haciendo falta. Ese número es el que sostiene el presupuesto.
De poco sirve elegir bien el computador si el puesto se conecta por una red inalámbrica saturada. Dónde quedan los puntos de red, qué equipamiento los concentra y dónde van a vivir los archivos compartidos se define antes, no después de comprar.
La profundidad del escritorio decide si cabe una torre con monitor, si conviene un todo en uno o si el puesto pide un portátil con base. En oficinas con puestos compartidos, la respuesta cambia completa, y eso se ve mirando el lugar y no la planilla.