Notebooks corporativos
La línea portátil resuelve los puestos que no están siempre en el mismo lugar. Se define por autonomía, resistencia y por lo que exige el sistema que la persona usa todo el día.
Venta de computadores para empresas en Las Condes: notebooks corporativos, equipos de escritorio, monitores y periféricos, con habilitación de puestos de trabajo y cotización por escrito para orden de compra.
Equipos, periféricos e infraestructura, cotizados en un solo documento.
La línea portátil resuelve los puestos que no están siempre en el mismo lugar. Se define por autonomía, resistencia y por lo que exige el sistema que la persona usa todo el día.
Equipos de mesa para puestos fijos, donde conviene más potencia por el mismo presupuesto y la reparación es más simple. Se cotizan como torre suelta o como puesto completo con monitor y periféricos.
Accesorios de escritorio para puestos completos: base de pantalla, docking para el portátil, audio para reuniones y los cables que corresponden a los puertos reales del equipo.
Reemplazo por tramos, que reparte el gasto y deja documentado qué equipo quedó en cada puesto para la renovación siguiente.
Un puesto habilitado no es un equipo encendido: es la sesión creada, el software instalado, la impresora agregada y los accesos funcionando cuando la persona se sienta.
Infraestructura de red y almacenamiento para que los puestos trabajen conectados: carpetas compartidas, respaldos y equipamiento de rack dimensionado a la cantidad real de usuarios.
Reposición de puestos para dotación que crece, replicando el perfil que ya está definido.
Requerimientos de varios puestos cotizados en un solo documento, con el desglose por equipo que necesita finanzas.
Se resuelve con el mismo criterio que un puesto: primero para qué se usa la sala, después qué equipo va.
Trabajamos con requerimientos completos, no equipo por equipo: cuántos puestos, qué software tiene que correr, si necesitan movilidad y cómo se conectan a la red de la oficina. Con eso se arma una propuesta que se sostiene en el tiempo y no obliga a rearmar todo el año siguiente.
Atendemos empresas, instituciones y equipos de trabajo de Las Condes que necesitan equipar puestos nuevos, renovar los que quedaron cortos o sumar equipos a medida que crece la dotación. Cada caso parte por entender el puesto, no por elegir un modelo de catálogo.
Antes de recomendar un equipo preguntamos qué software tiene que correr y cuántas horas al día se usa. Con esas dos respuestas la conversación deja de ser sobre modelos y pasa a ser sobre el trabajo concreto que hace la gente de su empresa en Las Condes.
La diferencia entre una compra corporativa y una compra suelta está en lo que pasa después: si el equipo se puede reponer, si el soporte es uno solo y si la documentación quedó donde tenía que quedar.
La configuración sale del trabajo que va a hacer el equipo, no de una lista de moda.
Mismo modelo para puestos equivalentes: simplifica el soporte y la reposición.
Tres o cuatro perfiles en vez de veinte equipos distintos que nadie mantiene.
Cotización con detalle por equipo, orden de compra y factura a nombre de la empresa.
Con la cantidad y el uso previsto podemos preparar la cotización de Las Condes.
Pedir cotizaciónNo hay una opción mejor en abstracto: depende de si el puesto se mueve y de qué tiene que correr.
La movilidad se paga en potencia por peso: vale la pena cuando el traslado es parte real del trabajo.
Es la opción sensata cuando nadie va a trasladar el equipo y lo que importa es que aguante la jornada completa.
Se define la configuración por tipo de puesto y qué formato conviene en cada uno: portátil o equipo de mesa.
Con el detalle unitario por equipo, en el formato que necesita el área de compras de su empresa.
Los puestos parecidos se juntan en un mismo perfil, para que la propuesta no sea una lista de equipos sueltos.
Queda constancia de qué equipo tiene cada puesto y con qué configuración, que es lo que sirve para la renovación siguiente.
Escríbanos por WhatsApp con la cantidad de puestos y para qué se usan. Con eso basta para partir.
No hay un mínimo. Un solo reemplazo se cotiza igual que un requerimiento de varios puestos, sólo que el documento es más corto.
Sí, la entrega e instalación se coordinan con su empresa. La idea es intervenir sin dejar áreas completas detenidas mientras se hace.
La diferencia está menos en la potencia y más en lo que aguanta el uso diario: el teclado, la bisagra de la pantalla, la cantidad de puertos y la posibilidad de mantener la misma configuración en varios puestos. Un equipo de consumo puede rendir bien y aun así ser difícil de reponer en un año.
Coordinamos el retiro de los equipos reemplazados. Antes de que salgan de la oficina se borra la información que tengan adentro.
Sí, se traspasan archivos, correo y perfil de usuario, y se revisa que haya quedado completo antes de retirar el equipo anterior.
En puestos que trabajan con dos sistemas en paralelo —planilla y sistema de gestión, por ejemplo— la segunda pantalla suele cambiar más la jornada que subir de gama el equipo, y cuesta bastante menos. En puestos de consulta puntual no se justifica.
Las Condes y alrededores, Región Metropolitana.
Lunes a viernes en horario de oficina.
Nuestra cobertura incluye Las Condes y las comunas vecinas. Consulte por direcciones adicionales dentro de la misma región.
La compra de computadores para empresas en Las Condes se equivoca casi siempre por el mismo motivo: se decide mirando el equipo y no el puesto de trabajo. Un computador que en el papel se ve mejor puede rendir peor en la práctica si la pantalla es chica, si le falta memoria para el sistema de gestión o si no tiene el puerto que necesita la impresora de la oficina.
Antes de comparar procesadores conviene separar los puestos por lo que hacen. Un puesto administrativo que trabaja con planillas, correo y un sistema de gestión necesita algo muy distinto de uno que abre planos o edita video. La mayoría de las empresas de Las Condes tiene tres o cuatro tipos de puesto y no veinte, y agruparlos así simplifica tanto la cotización como el soporte posterior.
El monitor determina cuántas ventanas se pueden tener abiertas sin cambiar de una a otra todo el rato. En puestos que trabajan con planillas o con dos sistemas en paralelo, agregar una segunda pantalla suele cambiar más la jornada que subir un escalón de procesador, y cuesta bastante menos.
Cuando todos los puestos parecidos usan la misma configuración, el soporte se vuelve simple: una sola imagen de instalación, los mismos accesorios de repuesto y un solo procedimiento cuando algo falla. La alternativa —comprar cada vez lo que estaba disponible— deja a la vuelta de dos años un parque de equipos distintos que nadie puede mantener parejo.