Pantallas informativas
Para instituciones y oficinas de San Joaquín que necesitan mostrar turnos, horarios o avisos. El contenido se programa una vez y se actualiza cuando hace falta.
Venta de pantallas para empresas en San Joaquín: informativas, interactivas y táctiles, LED de gran formato y pantallas profesionales para uso continuo, con montaje y puesta en marcha incluidos en la cotización.
Pantallas, tótems y videowall, cotizados en un solo documento.
Para instituciones y oficinas de San Joaquín que necesitan mostrar turnos, horarios o avisos. El contenido se programa una vez y se actualiza cuando hace falta.
El LED por paneles permite formatos irregulares y tamaños grandes, pero exige estructura de soporte y una mantención propia. Se cotiza junto con la obra, no después.
Tótems de pie y pantallas táctiles para autoconsulta, autoatención, directorios y catálogos. Sirven donde la persona necesita buscar algo, no solo mirar.
Equipos para reuniones mixtas, con gente presente y gente conectada. Ahí lo que falla suele ser el audio, no la imagen.
Carteles de menú, precios y promociones que se cambian desde el sistema. Para locales que actualizan seguido, se pagan con lo que se ahorra en impresión.
Vitrinas y escaparates: la pantalla se ve desde la vereda, que es justo la condición más exigente de brillo.
Partir con una pantalla y sumar después es viable si el modelo y el sistema quedaron definidos desde el principio.
Se mide en terreno antes de cotizar el soporte; suponer el tipo de muro es el error más común.
La conectividad decide si el contenido se puede actualizar a distancia o hay que ir con un pendrive.
Trabajamos el requerimiento completo: la pantalla, el soporte que corresponde al muro real, el reproductor que le va a dar contenido y la canalización para que no queden cables a la vista. Es lo que separa una instalación que se ve profesional de una que se ve improvisada.
Para locales comerciales de San Joaquín, la pantalla reemplaza al cartel impreso y se paga con el primer cambio de precios que no hubo que mandar a imprenta. Pero sirve solo si alguien la mantiene actualizada, y eso también se define antes.
Antes de cotizar conviene saber qué va a mostrar la pantalla. No es lo mismo una lista de turnos que se actualiza sola que un contenido que alguien tiene que cargar todos los días: eso cambia el reproductor y el sistema, no el panel.
La diferencia entre una pantalla profesional y un televisor grande no se ve el primer día: se ve a los meses, cuando el equipo de consumo empieza a fallar por estar encendido doce horas diarias.
Panel, soporte, reproductor y conectividad en un solo documento.
Una pantalla de oficina no se ve contra la luz de una vitrina.
Punto de corriente, señal y canalización definidos en la propuesta.
El soporte se define sobre el muro real, no suponiendo.
La cotización separa panel, soporte e instalación, con su desglose.
Pedir cotizaciónEs la pregunta que más plata ahorra o más cara sale, y casi nunca se hace antes de comprar.
Es la que corresponde cuando va a estar encendida muchas horas al día, en un lugar con luz o en orientación vertical.
Costo menor a cambio de menos horas de uso y menos brillo.
Dónde va la pantalla, cuántas horas encendida y qué va a mostrar. Por WhatsApp, con lo que tenga a mano.
Con el detalle de equipo, soporte e instalación, en el formato que necesita el área de compras.
Se acuerda el horario para instalar sin interrumpir la atención en San Joaquín.
Después de la instalación sigue abierto el mismo canal para ajustes y consultas.
Nos escribe, medimos y le enviamos la cotización con el detalle por equipo.
Menos de las que uno cree, y bien ubicadas. Una pantalla donde la gente realmente espera rinde más que tres repartidas donde nadie se detiene.
Sí, la del fabricante de cada equipo. Conviene revisarla cuando el uso es continuo, porque las garantías de consumo suelen excluirlo.
Depende de las horas de uso. En una sala de reuniones que se ocupa por ratos y se apaga al cerrar, un equipo de consumo cumple. En recepción, vitrina o punto de venta —encendido todo el día y con luz— la de consumo se queda corta en brillo y falla antes.
Hay alternativas: refuerzo, estructura independiente o formato de pie. Lo que no se hace es montar sobre un muro que no da.
Sí. Se conecta al sistema que ya tenga la empresa y la pantalla muestra lo que ese sistema entregue.
El videowall se arma uniendo varias pantallas y se nota la línea entre ellas, aunque sea fina. El LED modular se arma por paneles y no tiene esa separación, pero exige estructura y una mantención propia.
San Joaquín y alrededores, Región Metropolitana.
Atención a empresas en días hábiles.
Trabajamos con empresas e instituciones de San Joaquín y su zona de influencia. Para instalaciones en varias comunas, la propuesta se arma junta.
Ubicar mal una pantalla es más caro que comprarla más chica. Una bien puesta donde la gente efectivamente espera rinde más que tres repartidas en lugares por donde se pasa caminando sin detenerse.
Demasiado alta obliga a levantar la cabeza y se deja de leer; demasiado baja queda tapada por la gente. El centro de la pantalla a la altura de la vista de una persona de pie es la referencia que funciona en la mayoría de los casos.
Una pantalla enfrentada a una ventana refleja y se vuelve ilegible a ciertas horas. Es un problema de ubicación, no de equipo, y se resuelve mirando el lugar a distintas horas del día antes de decidir dónde va.
La tentación es instalar donde hay muro libre. Lo que corresponde es seguir el recorrido de la gente y poner la pantalla donde ese recorrido se detiene, aunque implique resolver un soporte más complicado.