Pantallas informativas
Para recepciones, salas de espera, halls y pasillos: turnos, indicaciones, avisos internos y comunicación al público. Es el uso más frecuente y el que más rápido reemplaza al cartel impreso.
Venta de pantallas para empresas en Colina: informativas, interactivas y táctiles, LED de gran formato y pantallas profesionales para uso continuo, con montaje y puesta en marcha incluidos en la cotización.
Seis formatos que cubren desde la pantalla de recepción hasta el videowall de gran formato, con montaje.
Para recepciones, salas de espera, halls y pasillos: turnos, indicaciones, avisos internos y comunicación al público. Es el uso más frecuente y el que más rápido reemplaza al cartel impreso.
El LED modular resuelve lo que la pantalla plana no puede, y esa es toda la diferencia: se elige por superficie a cubrir, no por pulgadas.
Formato vertical de pie, que no requiere intervenir el muro y se puede reubicar según cómo cambie el flujo de gente.
Para presentar, compartir pantalla y hacer videollamadas. Lo que decide no es la resolución sino los puertos, el audio y que conectarse no sea un trámite cada vez.
Comunicación en el punto de venta, donde el tiempo de espera es la oportunidad real de mostrar algo.
Para fachadas y accesos en Colina, donde la pantalla compite con la luz del día y necesita varias veces el brillo de una de interior.
Lo impreso se cambia una vez al mes; lo digital, cuando haga falta.
Las horas diarias de encendido definen el tipo de equipo antes que el tamaño.
Cuando son varias, conviene el mismo modelo y el mismo sistema: un solo procedimiento, un solo repuesto y un solo lugar donde cambiar el contenido.
Antes de cotizar conviene saber qué va a mostrar la pantalla. No es lo mismo una lista de turnos que se actualiza sola que un contenido que alguien tiene que cargar todos los días: eso cambia el reproductor y el sistema, no el panel.
Una pantalla para empresa no es un televisor grande. La diferencia está en que aguante encendida todo el día, que se pueda instalar en vertical si el espacio lo pide y que el brillo alcance donde hay luz natural. Comprar el equipo equivocado se nota recién a los tres meses, cuando empieza a fallar.
Hay dos mundos distintos bajo el mismo nombre: la pantalla plana que se cuelga y el módulo LED que se arma por paneles. El segundo permite tamaños que la pantalla plana no alcanza, pero exige estructura y mantención propia.
La pantalla es la mitad del trabajo. La otra mitad es dónde se instala, qué soporte aguanta ese muro, de dónde sale la energía y quién va a cargar el contenido.
La misma persona para cotizar, instalar y lo que venga después.
Punto de corriente, señal y canalización definidos en la propuesta.
Se mide desde dónde se va a leer, no se elige por catálogo.
Mismo modelo y mismo sistema para que el soporte sea uno solo.
Si todavía no está definido, lo revisamos según el uso antes de cotizar.
Pedir cotizaciónEs la pregunta que más plata ahorra o más cara sale, y casi nunca se hace antes de comprar.
Para puntos de alto tránsito en Colina donde la pantalla es parte de la operación y no un accesorio.
Costo menor a cambio de menos horas de uso y menos brillo.
La diagonal, la orientación y el tipo de panel salen de lo medido, no del catálogo.
Se acuerda el horario para instalar sin interrumpir la atención en Colina.
Si el tamaño o el formato no calzan con el presupuesto, se corrige antes de emitir el documento final.
Después de la instalación sigue abierto el mismo canal para ajustes y consultas.
Nos escribe, medimos y le enviamos la cotización con el detalle por equipo.
Depende de cómo se administre. Con red, el contenido se cambia desde una oficina; sin red, hay que ir físicamente a cada equipo.
Sí. Atendemos empresas, instituciones y locales comerciales de Colina y alrededores, con factura a nombre de la empresa. La cotización se envía por escrito con el detalle de equipo, soporte e instalación.
Los equipos nuevos vienen con la garantía del fabricante que corresponde a cada modelo, indicada en la cotización junto con la especificación técnica.
Para superficies grandes o formas irregulares, el LED modular es el que puede; para un muro rectangular de tamaño moderado, unir pantallas suele salir mejor.
Se decide por dónde hay tiempo de espera o punto de decisión, no por cubrir metros. Ubicarlas mal es el error más caro.
Depende de las horas de uso. En una sala de reuniones que se ocupa por ratos y se apaga al cerrar, un equipo de consumo cumple. En recepción, vitrina o punto de venta —encendido todo el día y con luz— la de consumo se queda corta en brillo y falla antes.
Colina y alrededores, Región Metropolitana.
Atención a empresas en días hábiles.
Trabajamos con empresas e instituciones de Colina y su zona de influencia. Para instalaciones en varias comunas, la propuesta se arma junta.
Ubicar mal una pantalla es más caro que comprarla más chica. Una bien puesta donde la gente efectivamente espera rinde más que tres repartidas en lugares por donde se pasa caminando sin detenerse.
Las salas de espera, las filas y los mesones de atención son los lugares donde una pantalla se lee de verdad, porque la persona tiene tiempo. Es la primera ubicación que conviene resolver en cualquier empresa o institución de Colina.
Una pantalla enfrentada a una ventana refleja y se vuelve ilegible a ciertas horas. Es un problema de ubicación, no de equipo, y se resuelve mirando el lugar a distintas horas del día antes de decidir dónde va.
La tentación es instalar donde hay muro libre. Lo que corresponde es seguir el recorrido de la gente y poner la pantalla donde ese recorrido se detiene, aunque implique resolver un soporte más complicado.