Pantallas informativas
Comunicación interna y al público en un mismo equipo: lo que se muestra se cambia desde el sistema y no exige reimprimir nada.
Venta de pantallas para empresas en Lo Barnechea: informativas, interactivas y táctiles, LED de gran formato y pantallas profesionales para uso continuo, con montaje y puesta en marcha incluidos en la cotización.
Desde una pantalla informativa hasta un muro LED completo en Lo Barnechea.
Comunicación interna y al público en un mismo equipo: lo que se muestra se cambia desde el sistema y no exige reimprimir nada.
Gran formato para exterior e interior en Lo Barnechea. El paso de píxel se define por a qué distancia se va a mirar: más cerca exige paso más fino.
Formato vertical de pie, que no requiere intervenir el muro y se puede reubicar según cómo cambie el flujo de gente.
Para presentar, compartir pantalla y hacer videollamadas. Lo que decide no es la resolución sino los puertos, el audio y que conectarse no sea un trámite cada vez.
Comunicación en el punto de venta, donde el tiempo de espera es la oportunidad real de mostrar algo.
Vitrinas y escaparates: la pantalla se ve desde la vereda, que es justo la condición más exigente de brillo.
Cada pantalla necesita su punto de energía y su llegada de red o wifi estable. Se deja resuelto en la etapa de medición, antes de montar nada.
La pantalla se paga con lo que se deja de gastar en imprenta cada vez que cambian los precios o la promoción.
Se puede equipar por zonas y avanzar según presupuesto.
El tamaño no se elige por gusto sino por distancia de lectura. Una pantalla que se mira desde tres metros necesita otra diagonal que una que se lee desde quince, y ese cálculo evita tanto quedarse corto como pagar de más.
Hay dos mundos distintos bajo el mismo nombre: la pantalla plana que se cuelga y el módulo LED que se arma por paneles. El segundo permite tamaños que la pantalla plana no alcanza, pero exige estructura y mantención propia.
Cada cotización parte por dos preguntas: cuántas horas al día va a estar encendida y cuánta luz hay en el lugar. De ahí sale casi todo lo demás — el tipo de panel, el brillo necesario y si conviene una pantalla profesional o alcanza con un formato más simple.
La diferencia entre una pantalla profesional y un televisor grande no se ve el primer día: se ve a los meses, cuando el equipo de consumo empieza a fallar por estar encendido doce horas diarias.
Mismo modelo y mismo sistema para que el soporte sea uno solo.
Panel, soporte, reproductor y conectividad en un solo documento.
Horas de encendido y luz del lugar definen el tipo de panel.
Una pantalla de oficina no se ve contra la luz de una vitrina.
La cotización separa panel, soporte e instalación, con su desglose.
Pedir cotizaciónEs la pregunta que más plata ahorra o más cara sale, y casi nunca se hace antes de comprar.
Está construida para operación continua: es la diferencia que se nota a los meses, no el primer día.
Es una decisión razonable en salas internas de Lo Barnechea, donde nadie la deja encendida doce horas.
La diagonal, la orientación y el tipo de panel salen de lo medido, no del catálogo.
Con el detalle de equipo, soporte e instalación, en el formato que necesita el área de compras.
La primera programación queda hecha y se explica cómo cambiarla.
Después de la instalación sigue abierto el mismo canal para ajustes y consultas.
Una consulta breve alcanza para orientar el formato y el tamaño.
Para superficies grandes o formas irregulares, el LED modular es el que puede; para un muro rectangular de tamaño moderado, unir pantallas suele salir mejor.
Depende del brillo del equipo. Contra luz directa hay que ir a la línea de alto brillo; con luz indirecta, una pantalla profesional estándar alcanza.
Sí. Se conecta al sistema que ya tenga la empresa y la pantalla muestra lo que ese sistema entregue.
Sí. Atendemos empresas, instituciones y locales comerciales de Lo Barnechea y alrededores, con factura a nombre de la empresa. La cotización se envía por escrito con el detalle de equipo, soporte e instalación.
Depende de las horas de uso. En una sala de reuniones que se ocupa por ratos y se apaga al cerrar, un equipo de consumo cumple. En recepción, vitrina o punto de venta —encendido todo el día y con luz— la de consumo se queda corta en brillo y falla antes.
Dejamos la primera programación cargada y explicamos cómo cambiarla. Lo que conviene definir de antemano es quién va a mantenerla viva: sin eso, la pantalla termina mostrando lo mismo tres meses.
Lo Barnechea y alrededores, Región Metropolitana.
Días hábiles, en horario comercial.
Nuestra cobertura incluye Lo Barnechea y las comunas vecinas. Consulte por direcciones adicionales dentro de la misma región.
Una pantalla instalada y sin contenido nuevo es un cartel caro. En las empresas de Lo Barnechea que compran señalización digital, el equipo casi nunca es el problema: el problema es que nadie quedó a cargo de mantenerla viva.
Los turnos, los indicadores y los horarios pueden alimentarse solos desde un sistema que la empresa ya tiene. Las promociones y los avisos necesitan a una persona. Esa diferencia define el reproductor, no el panel.
La gente lee una pantalla de paso y a distancia. Un aviso que funciona en una hoja impresa no funciona proyectado: hay que reescribirlo más corto y con letra mucho más grande de lo que parece necesario.
La señal más honesta es preguntarle al personal de atención si la gente comenta lo que aparece. Si en un mes nadie mencionó nada, el problema es la ubicación o el contenido, y comprar otra pantalla no lo va a resolver.